En el marco del Día Internacional de la Mujer, Defensa Deudores Ecuador, el primer estudio jurídico especializado en deudas, identificó cuatro señales que evidencian cómo se está manifestando el sobreendeudamiento femenino en el país, a partir del análisis de casos atendidos durante el 2025 y los primeros meses de 2026.
El fenómeno ocurre en un contexto particular: aunque las mujeres ecuatorianas registran una tasa de cumplimiento de pago del 90 %, la más alta de América Latina según estudios de Equifax, continúan enfrentando barreras en el acceso al crédito y mayores responsabilidades económicas dentro del hogar.
Para César Coronel Garcés, abogado experto en deudas de Defensa Deudores Ecuador, el crecimiento del endeudamiento femenino responde a varios factores económicos y sociales. “Seis de cada diez ecuatorianos necesitan endeudarse para cubrir necesidades básicas y tres de cada diez personas con crédito tienen calificación mala o pésima en el buró de crédito. En el caso de las mujeres, son cabeza de hogar en cuatro de cada diez hogares ecuatorianos, según el INEC”, explica.
A pesar de su alta responsabilidad de pago, las mujeres continúan enfrentando limitaciones estructurales dentro del sistema financiero.
Un informe de la Red Financiera de Desarrollo (RFD) revela que 1,26 millones de personas han sido “re-excluidas” del sistema financiero en Ecuador, es decir, tuvieron acceso a crédito en el pasado pero hoy ya no califican por atrasos en pagos. Entre los grupos más afectados están las mujeres.
Además, según el Global Findex del Banco Mundial, el 57 % de las personas no bancarizadas en el país son mujeres, lo que reduce su acceso al crédito formal y aumenta el riesgo de recurrir a financiamiento informal o “chulco”
Paradójicamente, su participación en el sistema financiero continúa creciendo. Datos de la Asociación de Bancos Privados del Ecuador (Asobanca) muestran que más del 50 % de los nuevos créditos y cerca del 60 % de los microcréditos se otorgan a mujeres. Sin embargo, persisten brechas importantes: los hombres reciben en promedio 31 % más monto de crédito y apenas el 33 % de las propiedades utilizadas como garantía están a nombre de mujeres, según análisis de Equifax.
El crédito también está vinculado al emprendimiento femenino. De acuerdo con el Global Entrepreneurship Monitor Ecuador, el 46,5 % de los nuevos emprendimientos del país son liderados por mujeres, muchas de ellas impulsadas por la necesidad de generar ingresos para sostener a sus familias.
Para Coronel, este contexto explica por qué muchas mujeres recurren al crédito como herramienta para sostener ingresos familiares o iniciar negocios. “El problema aparece cuando hay una caída en los ingresos del hogar o del emprendimiento. Lo que comenzó como una oportunidad de crecimiento puede convertirse en una carga difícil de sostener”, explica.
El contexto económico también influye en este escenario. En diciembre de 2025, el desempleo femenino en Ecuador alcanzó 4,8 %, mientras que solo el 26,5 % de las mujeres cuenta con empleo adecuado.
Para Coronel, frente a este panorama, la educación financiera y el acceso a información legal son claves para prevenir crisis de deuda. “El desconocimiento sobre cómo actuar frente a una demanda o un proceso coactivo suele agravar la situación. Por eso es fundamental revisar con atención cualquier documento antes de firmarlo y buscar asesoría legal, especialmente cuando se trata de asumir el rol de garante o codeudora. Comprender las implicaciones de una deuda y conocer los derechos del deudor permite tomar decisiones a tiempo y evitar consecuencias más complejas”, explica.
Finalmente, añade que visibilizar esta realidad en el contexto del Día Internacional de la Mujer permite abrir una discusión necesaria sobre inclusión financiera y protección económica. “Las mujeres ecuatorianas han demostrado ser responsables con sus obligaciones crediticias, pero también enfrentan mayores barreras y cargas económicas dentro del hogar. Entender este fenómeno es clave para construir soluciones que reduzcan su vulnerabilidad financiera”, concluye.